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viernes, 20 de febrero de 2009

BOBA FETT




Es un guerrero sin cara, cuya armadura siembra el miedo en los corazones de los fugitivos. Es un legendario cazador de recompensas que aceptaba encargos tanto del Imperio como de los criminales de los bajos fondos

Fett ha escondido con cuidado su pasado creando una cortina de misterio en torno a sus orígenes. Lo cierto es que él es un clon, una replica genética exacta de su extremadamente hábil “padre” Jango Fett. De Jango, Boba aprendió los valiosos conocimientos sobre supervivencia y artes marciales e incluso cuando era un niño, era muy diestro con un bláster o un cañón láser.

Fett creció aislado en las herméticas ciudades de Kamino, donde no solo estaba protegido de las continuas tormentas del planeta. También estaba protegido de los crueles elementos de la vida de su padre. La vida del joven Boba cambió cuando un tenaz caballero Jedi, Obi-Wan Kenobi, vino en busca de su padre. Enviado para detener al caza-recompensas por el intento de asesinato de la senadora de Naboo, Amidala. Kenobi luchó con Jango mientras los Fett trataban de escapar de Kamino. El joven Boba ayudó a su padre lanzándole cargas de fuego láser desde la nave de los Fett, el Esclavo I.



Huyendo de Kamino, los Fett fueron Geonosis, donde residía el benefactor de Jango. Obi-Wan los siguió hasta su destino, y en el cinturón de asteroides Boba aprendió el primero de los cientos de trucos que lo mantendrían vivo a lo largo de su carrera. El caballero Jedi era un adversario muy duro, pero al final los Fett lo neutralizaron con una serie de cargas sísmicas. Sin embargo Kenobi sobrevivió al ataque.

Boba vio como los enemigos de su padre eran sentenciados a muerte, pero los Jedi demostraron que eran difíciles de matar. Una enorme batalla estalló cuando los refuerzos Jedi llegaron para liberar a sus compañeros.

Jango entró en la batalla solo para morir a manos del maestro Jedi Mace Windu. Boba fue un testigo sorprendido de la veloz muerte de su padre, y silenciosamente tomó en sus brazos el casco vacío de Jango mientras Geonosis se sumía en una guerra total.



Durante la época del Imperio, Boba Fett surgió como el más importante caza-recompensas de la galaxia. La armadura de Boba Fett, como la de su padre, es un machacado traje espacial que esconde varias armas y equipado con una mochila con un cohete. Sus guantes llevan un lanzallamas y un lanzador de metralla. Sus rodilleras esconden lanzadores de cohetes-dardo. Varios galones siniestros cuelgan de su hombro, trofeos de las víctimas caídas, que subrayan la eficacia del cazador.

Poco después de la Batalla de Hoth, Darth Vader deseaba desesperadamente capturar a la nave rebelde el Halcón Milenario. Con ese fin contrató a un abigarrado grupo de caza-recompensas en el que estaba incluido Boba Fett. Vader le puntualizó específicamente a Fett que los pasajeros del Halcón debían ser capturados con vida. “Nada de desintegraciones” dijo el Oscuro Señor claramente familiarizado con la reputación de Fett.

Como Boba conocía a Solo, pudo anticiparse fácilmente a sus movimientos y seguir al Halcón hasta la Ciudad de las Nubes. Allí informó a Darth Vader quien tendió una trampa a los rebeldes. Fett, un sagaz negociador, recibió su recompensa por atrapar a la tripulación, pero además obtuvo la custodia de Han Solo. El caza-recompensas iba a recoger la recompensa puesta a la cabeza de Solo por el malvado villano Jabba el Hutt.

Llevándose a toda prisa el cuerpo de Han congelado en carbonita, Fett llegó por fin a Tatooine a bordo de su nave el Esclavo I. Fett entregó a Solo a Jabba, su empleado durante algún tiempo, y ya era unos miles de créditos más rico. Fett permaneció en el palacio de Jabba y estaba presente cuando los amigos de Solo intentaron rescatar al contrabandista congelado en carbonita.

Jabba enfurecido con el intento de rescate, llevó a sus prisioneros al desierto de Tatooine para ejecutarlos en el Gran Foso de Carkoon. En el pozo de arena vivía el inmenso Sarlacc, una horrible criatura que tardaba mas de mil años en digerir a su presa.

Antes de ser lanzados al estómago del Sarlacc, los amigos de Solo, liderados por Luke Skywalker, lucharon contra sus captores. En el combate que siguió, Fett entró en la refriega.

Solo liberado de la carbonita y sufriendo de ceguera debido a la hibernación, le dio un golpe con un vibro-ax al cohete de un distraído Fett. El cohete se activó, y el caza-recompensas salió disparado fuera de control. Fett se estrelló contra un lateral de la barcaza de Jabba yendo a caer en la boca del Sarlacc. Con un mareante eructo de la criatura del desierto, parecía que la carrera de Fett como el más importante caza-recompensas de la galaxia había llegado a su fin.



UNIVERSO EXPANDIDO


Se han difundido muchas leyendas cerca de los orígenes de Boba Fett, tal vez inventadas, debido a la incertidumbre creada por una historia llena de medias verdades que solo le añaden un áura de misterio y muerte. Una de esas historias cuenta que Fett había intentado ser un soldado de asalto que había matado a su oficial superior.

Otra dice que era el comandante de un fabuloso grupo de guerreros de Mandalore exterminados por los caballeros Jedi. Una tercera historia cuenta que era un protector de viajeros de Concord Dawn llamado Jaster Mereel que se escondió tras esa máscara y disfraz cuando fue acusado de traición.

Fett ha mantenido sus primeros y vulnerables años en secreto. Los momentos que pasó jugando con sus juguetes en el espartano apartamento de Kamino, su guardianes Taun We y MU-12, los tranquilos momentos que pasó pescando con su padre, todos los recuerdos agradables escondidos bajo duros y crueles pensamientos de venganza y maldad.

Después de la muerte de Jango, Boba recogió los trozos de su vida destrozada con la ayuda de su “libro negro” una unidad codificada de mensajes escrita por Jango, con instrucciones para la supervivencia de Boba por si este se quedaba solo. Después de la Batalla de Geonosis, Boba enterró el cuerpo de su padre y grabó en la lápida un sencillo “J.F.” Después buscó al benefactor de su padre, Darth Tyranus, que aún tenía parte de la recompensa de Jango.

Los primeros archivos de las actividades de Fett están situados en los primeros años del Imperio.

Boba consiguió algunas presas notables con el Esclavo I: Chung el Ubuugano que Boba tenía que entregar vivo y Tsumo a quien podía entregar vivo o muerto. De camino para cobrar las recompensas, recibió la llamada de socorro de una nave, lo que significaba para él una oportunidad de saqueo. En la inspección de la nave perdió a Tsumo que fue atacado por unos insectos que lo devoraron. Pero la recompensa por Chung reparó sus pérdidas.

Algún tiempo después, Vader le encargó que eliminase al Coronel Karda que había asesinado a su superior y huido con una caja sellada que Boba debía devolver sin abrir. Boba siguió a Karda a la estación estelar 12. allí se enfrentó a un individuo que le reveló que Vader le había ordenado esperar a que Boba tuviera la caja y eliminarlo después. El cazador de recompensas lo eliminó y continuó con su trabajo.




Descubrió que Karda había embarcado hacia Maryx Minor y que desde allí se había dirigido a la ermita de la antigua orden de los Pesimistas. En su interior se enfrentó a Karda, el cual acabó cayendo en un pozo de lava en el que pereció. En el interior de la caja Boba encontró la cabeza aún con vida de la sabia Selestrina, capaz de profetizar el futuro. El cazador se dio cuenta entonces de lo valiosa que podía ser la sabia para mucha gente.

En ese momento llegó Vader y ambos se enzarzaron en una pelea y cuando Boba se vio acorralado distrajo a Vader de la única forma posible: lanzó de una patada la cabeza de Selestrina al pozo de lava.

Fett fue contratado por el gangster Sise Fromm para deshacerse del joven piloto de speeders Thall Joben y sus amigos. Aunque los Fromm eran enemigos de Jabba el Hutt, del que Fett fue algún tiempo empleado, Fett aceptó el contrato para saldar una deuda que tenía con los Fromm.

Por esa época Fett adquirió un droide llamado BL-¡7 que usó para sembrar la confusión entre los droides de Joben, R2-D2 y C-3PO. Ignorando que había una bomba en el speeder de Joben, la Bruja Blanca, Fett inscribió su speeder modificado, el Speeder Plateado, en la carrera de speeders de Boonta.

Mientras trataba de capturar a Joben con un rayo magnético, Fett atrajo la bomba a su propio speeder que quedó destruido. Indignado por la pérdida del speeder y del droide, Fett apresó a los Fromm para entregárselos a Jabba el Hutt.

Como servidor licenciado del Imperio, Fett trabajó para ese gobierno opresor en muchas ocasiones. Un informe decía que le permitió a los agentes rebeldes recuperar un talismán místico infectado con un virus adormecedor imperial, aunque las grabaciones sobre este suceso aún están clasificadas por lo que no pueden ser confirmadas. Otro informe detalla como Fett fue contratado por Darth Vader para seguir la pista a un agente rebelde conocido como “el Topo”, en el planeta helado de Ota.

Poco después de la Batalla de Yavín, un grupo de cazadores de recompensas de Jabba el Hutt capturó a Han Solo, Luke Skywalker y Chewbacca en el sistema Hoth. Estos cazadores iban a enviar al trío de rebeldes a Ord Mantell donde Boba Fett se encargaría de ellos y entregaría el “paquete” al Imperio. Uno de los caza-recompensas, el arrogante rastreador llamado Skorr, arruinó la operación y dejó huir a los rebeldes. Skorr fue asesinado durante el incidente y Fett se fue con las manos vacías.

Cuando Fett capturó finalmente a Solo, e iba a entregárselo a Jabba fue atacado por otros cazadores contratados por Vader para conseguir el “premio Coreliano”. El droide asesino IG-88 a bordo de su ultra brillante IG-2000 atacó el Esclavo I cerca de Tatooine. Aunque Fett destruyó al droide, el Esclavo sufrió graves daños. Para no ser cogido con las defensas bajas, Fett se ocultó por algún tiempo, lo que provoco una búsqueda coordinada por los amigos de Solo.

Fett lucía una temible armadura de diseño mandaloriano. El diseño del traje marcado por las batallas, se remonta a unos 4000 años atrás, cuando los clanes de Mandalore lucharon contra los Jedi en la Gran Guerra Sith. La armadura está altamente modificada, con numerosos y escondidos complementos. El visor en forma de T del casco incorpora un macro binocular en la placa de visión. El resto de las características del casco son una antena montada en la sien, sensores de sonido y movimiento, un dispositivo de infrarrojos y un comlink conectado a su nave. El arma elegida por Fett es un rifle Blas Tech EE-3.

El cuerpo y la armadura de Fett estaban extremadamente machacados por su penoso encuentro con el Sarlacc.

Cuando cayó en el interior de la bestia, se mantuvo vivo por las numerosas ventosas fibrosas que se pegaron a su cuerpo. Está era una parte del horripilante proceso metabólico del Sarlacc; podía mantener viva a su presa durante miles de años, durante los cuales se alimentaba de ella.

Fett casi pierde el juicio en la pesadilla demencial provocada por las toxinas del Sarlacc. Pero su resolución se mantuvo y uso sus armas para liberarse de la bestia.

Desnudo, herido e indefenso en las arenas de Tatooine, Fett fue rescatado por su colega Dengar quien lo cuidó hasta que recuperó la salud. Fett recuperó su armadura y su reputación regresando de la muerte y volviendo a cobrar recompensas. No fue hasta seis años después de la Batalla de Endor que Han Solo supo que seguía vivo. Aunque Fett sigue pilotando su antiguo Esclavo I, él ha puesto al día su arsenal con el ultra brillante Esclavo II. Esas solo fueron las dos primeras de sus naves que llegarían hasta el Esclavo IV.