.....................................

sábado, 27 de noviembre de 2010



EL NACIMIENTO DE LA REBELIÓN




La Rebelión como tal existió antes incluso del nacimiento de la Alianza Rebelde ya que desde el mismo momento en que el Senador Palpatine se autoproclamó Emperador, cientos de grupos de resistencia surgieron por toda la Galaxia.

Muchos demócratas, incluso aquellos que creían que la Antigua República era un régimen gobernado por burócratas, se dieron cuenta que con el Emperador llegaría la perdida de libertades y unos mundos que si bien podían ser más seguros y ordenados sería sin lugar a dudas un mal lugar para vivir.

De las charlas en las cantinas se pasó a la realización de actos guerrilleros y pequeñas acciones militares pero estas tan solo causaban algún quebradero de cabeza ocasional a los Gobernadores o Moffs. Además, cuando los grupos se hacían demasiado molestos, el Imperio reunía sus fuerzas y acababa con ellos con suma facilidad pues contaba con los recursos de toda una Galaxia y sus enemigos eran escasos y estaban aislados y desorganizados.

Pronto quedó claro que la única forma de hacer algo de daño al Imperio era agrupar el mayor número de fuerzas y crear un ejercito regular que pudiese obtener alguna victoria que sirviese de acicate para que todos aquellos que deseaban hacer algo se pusieran en marcha. Si los millones de personas que odiaban al Imperio veían que había una posibilidad seria, aunque fuese exigua de derrotarlo, se unirían a la empresa y ésta terminaría teniendo éxito. Para ello solo hacía falta un puñado de líderes, un tratado de colaboración y grandes dosis de valor. Todo eso estaba a punto de conseguirse.


I.- Los primeros Opositores.

El nombramiento de Palpatine como Canciller Supremo fue en general bien acogido por los senadores. Muchos vieron en él un hombre amable y bien intencionado que al proceder de Naboo conocía de primera mano los problemas de la Republica y aunque había quien lo consideraba demasiado blando pronto quedó claro que se trataba de un político enérgico y resolutivo.

El avance de las Guerras Clon y la virulencia de los separatistas dieron a Palpatine la excusa perfecta para incrementar su poder y así, paso a paso, y de la mano de los denominados "poderes especiales", la república empezó a transformarse en un régimen personal y plenipotenciario que se parecía cada vez más a una dictadura.

Esta perdida paulatina de los principios democráticos no pasó desapercibida para ningún senador pero la mayoría confió en la palabra de Palpatine que no dejaba de repetir que una vez finalizada la guerra devolvería todo el poder al senado. Los colaboradores de Palpatine iban de despacho en despacho granjeándose los votos necesarios para incrementar el poder de la cancillería y aunque en ocasiones bastaba con la diplomacia en más de una ocasión se recurrió al soborno y al chantaje.

El apoyo senatorial era mayoritario pero no pleno y la cara más visible de la oposición la daban Bail Organa, el virrey del pacífico mundo de Alderaan, Mon Mothma, una joven pero sagaz senadora que representaba al planeta Chandrila y Amidala paisana del canciller y antigua reina de Naboo.






El senador Bail Organa, que era quien más experiencia atesoraba, era el más prudente del grupo y el que controlaba la situación poniendo freno a las ansias de acción de Mon Mothma que consideraba que había que derrocar a Palpatine cuanto antes y usando cualquier medio posible. Amidala estaba en medio de ambos y los tres formaban un grupo muy heterogéneo pero tremendamente eficaz que consiguió impulsar una iniciativa legislativa a la que se denominó "La petición de los 2.000".

Se la llamaba así porque iba avalada por la firma de 2.000 senadores y se trataba de un manifiesto en el que los firmantes exigían al Canciller que devolviese cuanto antes los poderes especiales que se le habían concedido. La petición fue rechazada y los firmantes pasaron a ser objeto de vigilancia, pero se había puesto la primera piedra en el camino de Palpatine y la oposición había visto surgir tres importantes líderes.


II.- Bail Organa y Mon Mothma.

Poco después de la presentación de la petición, Amidala murió dando a luz en secreto a los mellizos que llevaba en su vientre y Organa, que quedó muy afectado por la muerte de la joven, adoptó a Leia, uno de los recién nacidos, haciéndola pasar por su propia hija (él y su esposa Breha no habian podido engendrar hijos). El virrey continuó colaborando con Mon Mothma y aunque seguía siendo partidario de un curso de acción pausado, todo cambió tras la Masacre de Ghorman cuando un nutrido grupo de manifestantes que ocupaban las pistas del espaciopuerto en protesta por los nuevos impuestos fue aplastado por una nave recaudadora que no dudó en tomar tierra sobre ellos.

La nave la comandaba Wilhuff Tarkin que por entonces solo era capitán, y aunque todo el mundo exigió justicia, el Emperador lejos de castigar a Tarkin lo ascendió y fue entonces cuando Organa comprendió que la República que tanto había amado había desaparecido por completo. Cualquier duda sobre lo que había que hacer se disipó y se integró de lleno en el grupo de Mon Mothma que ya empezaba a ser un cuerpo netamente subversivo y dispuesto a todo, pero lo hizo de modo totalmente clandestino y manteniendo en todo momento una apariencia de respeto al nuevo orden.

Este modo de actuar le permitió conservar sus contactos en el senado y en la periferia del hermético círculo del canciller, incluso cuando se instauró el Imperio Galáctico, y gracias a ello descubrió que los agentes imperiales del OSI iban a arrestar a Mon Mothma y pudo avisarla con el tiempo justo para que esta escapase. La paciencia y la diplomacia de Organa habían salvado a la que sería la líder indiscutible de la Alianza y esta mantendría siempre una deuda de gratitud con el virrey de Alderaan.


III.- Mon Mothma.

El padre de Mon Mothma era mediador general de la República y además de solventar las disputas entre ciudadanos y planetas formó a su hija desde muy niña para la alta política, la administración y el gobierno.

Mon Mothma sentía un profundo amor por la República pese a que la conoció en un momento de decrepitud y corrupción y aunque había sido formada para la ponderación y la mesura, su carácter indómito y su inconformismo le hizo mantener siempre una actitud beligerante.





Actuó, como ya hemos comentado, apoyada por Amidala y Bail Organa, pero siempre fue más activa que éstos y trabajó en la sombra promoviendo y agilizando el alzamiento, lo que terminó llevándola directamente a la clandestinidad.

Fue el “alma mater” del tratado de corellia, y suyas son las redacciones de los principales textos tanto de la Alianza Rebelde como de la Nueva República, convirtiéndose en líder indiscutible de ambas organizaciones.


IV.- Gram Bel Iblis.

El Senador de Corellia Garm Bel Iblis fue junto al virrey Bail Organa y Mon Mothma, el tercer gran pilar de la Alianza Rebelde, y aunque durante un tiempo su figura fue vilipendiada y su nombre borrado del panteón de los héroes, el éxito de los rebeldes hubiese sido imposible sin su ayuda.

Gram representaba a Corellia, uno de los mundos más importantes del Senado y el más singular, ya que durante muchos años tuvo derecho de veto y gracias a él pudo paralizar cuantas acciones perjudicaban a su mundo. Tras años de negociaciones Corellia cedió este derecho pero mantuvo un punto en su constitución que le permitía desvincularse de las decisiones tomadas por el Senado. A este derecho se le denominaba Contemplanys Hermi que en olys Corellisi significa "Soledad Meditativa" y aunque hacía 450 años que no se usaba, Garm lo utilizó para retirar su voto al Acta de Creación Militar que había impulsado Palpatine.





La sesión en el Senado fue una de las más duras que se recuerdan y en ella Bel Iblis dijo "El sector corelliano, uno de los padres fundadores de la República, no se está separando. Sin embargo, Corellia no participará en lo que considera un profundo error que amenaza su soberanía". No se trató de algo impulsivo sino de una maniobra muy meditada que Garm debatió, a puerta cerrada, con Shyla Merricope la dictadora de Corellia, durante toda una semana.

"Las mujeres y hombres de CorSec no serán reclutados al servicio de la República, para morir en un mundo distante fuera de las fronteras de Corellia. Ni fuerzas armadas de otros mundos se acantonarán en nuestros hogares. Haremos todo lo posible por preservar la integridad de Corellia para los corellianos." dijo Shyla ante el comité un día después de que Ibis anunciase su desvinculación en el senado.


La posición de Corellia se concretó con este texto:

"A los ciudadanos nativos y naturalizados se les permite transitar libremente de y hacia el sector corelliano; todos los demás tienen el acceso denegado si no cuentan con un permiso especial de CorSec.

Las embarcaciones de comercio interestelar deben depositar su cargamento en los mundos colindantes y desde allí serán llevados a los mundos interiores por transportes del Gremio de Comerciantes Corellianos (GCC).

Todo el personal de CorSec que estaba fuera de servicio o en reserva queda movilizado y pasa a estar en activo.

Los negocios no corellianos con bases en el sector podrán continuar con sus operaciones mientras se atengan a las restricciones de viaje y transporte impuestas y adquieran una membresía en el GCC."


Palpatine se limitó a decir "Me descorazona oír que uno de nuestros hermanos más cercanos carece de fe en la democracia" pero no olvidó la afrenta y tiempo después atentó contra Gram y su familia, y aunque el senador pudo escapar, tuvo que presenciar la muerte de sus seres más queridos. Fue entonces cuando se unió a Bail Organa y Mon Mothma y cuando demostró tener grandes dotes como estratega y un empuje personal imparable.

Pese a que la colaboración de Bel Iblis fue incondicional y muy estrecha, su relación con Mon Mothma fue siempre tirante, y cuando la Alianza se hizo grande y el papel de su compañera aglutino cada vez más poder, la acusó de seguir el mismo camino hacia la dictadura que había emprendido Palpatine. Eso, unido a que Garm desobedeció dos ordenes directas de Mon Mothma, hizo que esta le despidiese y fue entonces cuando el Corelliano montó una base secreta conocida como "El nido del peregrino" desde la que siguió combatiendo contra los imperiales a título individual y seguido por un grupo de incondicionales.

Años más tarde, cuando la Nueva República tomó forma y Bel Iblis comprobó que Mon Mothma no se convertía en una nueva tirana, ofreció su ayuda para recuperar la Flota Katana y para defender Coruscant del ataque del Almirante Thrawn. Con ello su figura fue rehabilitada ante la opinión publica llegando a ser uno de los líderes más valorados de la Nueva República.






El Tratado de Corellia

Mon Mothma pasó años en la clandestinidad huyendo del Imperio y contactando con los grupos de la Resistencia, intentando unificarlos. Su primer gran triunfo tuvo lugar en el sistema Corelliano, donde logró unir a tres grupos de resistencia con la firma del Tratado de Corellia, y eso marcó el nacimiento de la Alianza Rebelde. Los grupos resistentes encomendaron sus "vidas y propiedades" a la Alianza y juraron "luchar hasta que el Imperio sea destruido, o lo seamos nosotros.".

La organización de la incipiente Alianza se basó en las discusiones que Mon Mothma y Bail Organa mantuvieron en Coruscant. Cada grupo rebelde mantendría su autonomía y estructura, recayendo el mando estratégico global en manos de Mon Mothma y su Asamblea de Consejeros. Mon Mothma asumió, muy a su pesar, unos poderes casi dictatoriales y esto fue la causa de que el Senador Bel Iblis, tras firmar el Tratado, decidiera no unirse a la Alianza y organizase su propio grupo de resistencia. Mon Mothma detestaba este poder, pero era necesario: la Alianza no debía luchar por planetas o individuos, sino por la Galaxia entera. Alguien, ella, debía tomar las decisiones difíciles.

Tras la firma del tratado, la Alianza creció. Muchos grupos se les unieron al comprobar las ventajas del trabajo conjunto como, por ejemplo, el Grupo de Resistencia Armada del Sector Atrivis.


DECLARACIÓN DE LA REBELIÓN:

"Nosotros, los seres de la Alianza Rebelde, lanzamos en el día de hoy esta Declaración a Su Majestad el Emperador y a todos los seres conscientes de la Galaxia, para esclarecer los Propósitos y Objetivos de la Rebelión.

Somos perfectamente conscientes de la importancia y la necesidad de la institución de un Gobierno Galáctico. Aceptamos la obligación de someternos a este gobierno, cediendo derechos y lebertades a cambio de paz, prosperidad y felicidad para todos.

Creemos que el poder y la capacidad de gobernar del Gobierno Galáctico deriva del consentimiento de los gobernados. Creemos que si los derechos de los seres libres son premeditada y malignamente usurpados, estos seres tienen el derecho inalienable de alterar o abolir dicho gobierno.

Nosotros creemos que el Imperio Galáctico ha usurpado premeditada y malignamente los derechos de los seres libres de la Galaxia y por lo tanto, es nuestro derecho inalienable su abolición de la Galaxia.

No tomamos esta vía a la ligera. Los gobiernos largamente establecidos no deben cambiarse por causas leves o transitorias, pero cuando un gobierno ofrece un historial de usurpación, abusos y atrocidades morales, con la intención manifiesta de subyugar total y absolutamente a seres nacidos libres bajo los auspicios de la naturaleza, es nuestro derecho -y nuestra obligación- deponer este gobierno.

El historial del presente Imperio Galáctico está lleno de repetidas injurias a sus miembros, con el claro objetivo de establecerte a tí, Emperador Palpatine, como tirano absoluto de la Galaxia.

*Has disuelto el Senado, la voz del pueblo.
*Has instituído una política de claro racismo y de genocidio a los seres no humanos de la Galaxia.
*Has derrocado a los dirigentes escogidos por el pueblo de muchos planetas, reemplazándolos por Moffs y Gobernadores de tu elección.
*Has aumentado los impuestos sin el consentimiento de quienes deben pagarlos.
*Has encarcelado y condenado a muerte a millones de seres sin el beneficio de un tribunal.
*Has tomado tierras y propiedades fuera de la Ley.
*Has hecho crecer al ejército por encima de lo que era prudente y necesario, con el único propósito de oprimir a tus súbditos.

Nosotros, los miembros de la Alianza Rebelde, publicamos y declaramos nuestras intenciones, en nombre de y con la autoridad que nos otorgan los seres libres de la Galaxia:

*Luchar y oponernos a ti y a todas tus fuerzas, con todos los medios que estén a nuestra disposición.
*Rechazar toda Ley Imperial contraria a los derechos de los seres libres.
*Trabajar para tu destrucción y la destrucción del Imperio Galáctico.
Hacer que todos los seres de la Galaxia sean libres para siempre.

Para la consecución de estos fines, sometemos nuestros bienes, nuestro honor y nuestras vidas."


La declaración fue dirigida al Emperador y ampliamente distribuida por la Galaxia gracias a la red de inteligencia de la República y los efectos fueron fulminantes: diversos sistemas declararon su adhesión a la Alianza a los pocos días. El Emperador se apresuró a sofocar con dureza estos intentos de secesión, pero no antes de que los mundos rebeldes lograran trasladar gran parte de sus medios materiales y humanos a las filas de la Alianza.

La Alianza Rebelde había nacido.






II.- El Kalidor Crescent.

Todo grupo que se precie tiene un símbolo que lo identifica y que proporciona a sus componentes tanto un punto de apoyo como una inyección de ánimo. Dar con el símbolo adecuado, sobretodo con uno que encerrase un significado especial era una cuestión difícil, y los responsables de la Alianza tuvieron todo esto muy en cuenta antes de decantarse por el Kalidor Crescent.

Nombrado así en honor al famoso predador alado del planeta Davnar II, esta insignia conmemora la gracia sin igual y el poder de Kalidor. No hay ninguna otra criatura voladora más perfecta en toda la Galaxia y el Kalidor se convirtió en la medalla más preciada para los pilotos de la Alianza y en el emblema mismo de la Alianza Rebelde. Años más tarde, y con la adición de otros elementos, el Kalidor tambien se convirtió en el símbolo que representaría a la Nueva República.








.